Mensaje a los herederos de Agustín Edwards

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Diversos medios de prensa trascendieron que Edwards había muerto en horas de la mañana de este 3 de marzo, sin embargo en el transcurrir de las horas fue desmentido, sin embargo su estado es crítico según se ha dicho.

Se ha señalado que murió Agustín Edwards a  la edad de 89 años y compartir en estos momentos este mensaje, seguramente para más de algún sujeto va a ser considerado  oportunista o una falta de respeto  a la dolencia de su familia, pero es ahora cuando los mensajes quedan, es ahora donde hay que hablar (o escribir), es ahora donde debe quedar la verdad para que se abran nuevos caminos, de justicia, paz y esperanza.

No es posible omitir en estos momentos lo que centra la figura de Edwards con respecto al cúmulo de crueldad, de conspiraciones, de montajes, de noticias falsas, de fomentos de racismo, de prejuicios, de estigmatizaciones, de polarización, de odiosidades, de instrumentalización, de intervencionismo en el aparato público de seguridad, de saqueos, de muertes y no es solo cosa del pasado, porque más de alguien de las huestes del empresario seguramente apelará a ello o calificará de “resentido” estos contenidos, estamos hablando del presente mirando al pasado y del enorme daño causado al interior de las sociedades en Chile.

No podemos olvidar  los calificativos empleados en sus líneas editoriales y pautas noticiosas de El Mercurio y su cadena satelital. “Cárcel para Loncos terroristas” en alusión a dos autoridades tradicionales que se les aplicó la ley antiterrorista y la cárcel a más de 5 años (Norin y Pichun). Tampoco del  “Terrorismo Mapuche, terrorismo rural, terrorismo Araucanía o Arauco”, generalizando y fomentando el mayor deprecio y racismo hacia un Pueblo en su conjunto (no porque dentro de la sociedad chilena hayan políticos y empresarios corruptos significa que todos los chilenos sean así y menos cuando no existe certeza de los orígenes de supuestos atentados endosados a “causas mapuche”). No es posible olvidar la injerencia desde el diario de Agustín y sus campañas informativas para atentar contra los derechos humanos o los mismos dictámenes fácticos que salían de sus oficinas o desde  la Fundación Paz Ciudadana para reprimir a comunidades del Pueblo Mapuche, para aplicar ley antiterrorista, para levantar violentas operaciones, sin importar infancia, familias, integridad cultural, casos humanitarios, razones y fundamentos, historia y justas reivindicaciones. Jamás importó el daño causado, siempre era posible mirar hacia el lado o justificar la violencia estructural, incluyendo asesinatos de jóvenes mapuche en pleno periodo de “democracia” como Alex Lemun, Matías Catrileo, Jaime Mendoza Collio, Víctor Mendoza Collio, entre otros, crímenes cobardes a personas desarmadas. Importante aclararlo porque en varias ocasiones Edwards levantó la falsedad de “enfrentamientos”.

Por todo esto y más, el mensaje va dirigido a los herederos, no solo a los consanguíneos, sino también a los herederos de las pautas editoriales, a los herederos del poder económico – político que concentraba el empresario, junto a otros, como el grupo Matte. No es necesario dar continuidad a una historia donde hay muchos elementos de perversión. No es necesario continuar con la carga de odiosidad e intolerancia, ya sea por razones políticas o raciales. Es posible contribuir a la paz y a la justicia, es posible contribuir al respeto entre personas y con la naturaleza. Es posible darse cuenta que la vida es mucho más que competencia desenfrenada y desleal, sin principios, sin valores y llenas de materialismo e inseguridades y ante ello,  es posible dimensionar la figura de Edwards como parte de una violencia estructural y como parte de un poder fáctico de enorme influencia al interior del estado chileno.

Revísenlo por favor, dicho gesto contribuirá mucho y de paso también es el llamado a que nos revisemos todos (as), que revisemos e identifiquemos todo elemento violento e intolerante, por muy micro que parezca, en el campo público y privado, que si bien, las proporciones son muy distintas, es necesario, imperioso, urgente, avanzar hacia un camino de respeto y en ello, no es posible solamente endosar responsabilidades  a figuras como Edwards y entornos,  tod@s en los diferentes planos y grados podemos hacerlo y la suma, sin lugar a dudas, hará que este País, que las realidades regionales y territoriales, que la existencia de los Pueblos, incluyendo al chileno criollo y de descendencias coloniales e inmigratorias diversas, como también los preexistentes al estado en miles de años y que han sido objeto de masacres y colonialismo (Mapuche, Aymara, Diaguita, Likan Antai, Quechua, Rapanui, kolla, kawésqar y Selknam…),  tengan (tengamos) un mejor vivir, un mejor pasar, un mejor actuar, simplemente para ser mejores personas y una mejor sociedad(es). Háganlo. Hagámoslo. Ahora es cuando, es justo y necesario.

Quedan los registros y testimonios de numerosas noticias y editoriales que se enmarcan en múltiples formas de atropellos y que tienen su sello. También quedan diversos emplazamientos que hemos hecho en los últimos años que han denunciado las prácticas de Agustín Edwards. Una de ellas, en anexo,  fue un derecho a réplica con organizaciones sociales del momento donde se solicitó al empresario en virtud de una amenazante editorial que escribió en El Mercurio (mayo 2004),  cuya carta de contestación fue vista por él, pero no publicada.

Atentamente,

Alfredo Seguel

03 DE MARZO DEL 2017

Carta contestación a Agustín Edwards dueño diario El Mercurio (mayo 2004)

Agustín Edwards

Presidente de la empresa El Mercurio S.A.P

En su diario, El mercurio, con fecha 20 de mayo (2004) publicó en su editorial una opinión denominada “Apec en Pucón”. Al respecto, por esta vez, damos respuesta a las desafortunadas y equívocas opiniones que su equipo editorial emitió en dicha columna.

-No somos un grupo étnico ni tampoco invocamos origen Mapuche. Somos parte de un Pueblo con una realidad que es preexistente en miles de años a la formación de los Estados de Chile y Argentina y que a pesar de todos los intentos de asimilación y aniquilación que hemos sido objeto seguimos existiendo con absoluta vigencia, dignidad y orgullo. Tampoco somos respetados ni reconocidos por los poderes públicos ni fácticos al interior del Estado chileno, en alusión al término usado por su editorial de “respetable grupo étnico”.

-No coincidimos, en lo absoluto que  APEC, “puede ser muy beneficioso a todo el País”. El foro Económico Asia Pacífico, que tendrá una reunión sobre asuntos comerciales en Pucón y Villarrica los días 4 y 5 de junio, es un encuentro de los Ministros de comercio de la APEC y al grupo de empresarios a los que sirven. Justamente, es el gran empresariado, como usted, el actor de primera línea para este gran evento. Contrariamente, los otros sectores, como nosotro@s, los Pueblos Originarios, como también transversalmente en áreas productivas por las micro, pequeña y mediana empresa; sectores de trabajadores o campesinos, no tienen acceso a la información y mucho menos a cualquier posibilidad de participación real en las decisiones.

-Además, el encuentro y los eje temáticos que se desarrollarán, son absolutamente reservados, a espalda de la gente, entonces ¿cómo puede definirse que es beneficioso para el País?.- Apec es un esquema funcional e inserto en la normativa de la Organización Mundial de Comercio (OMC), siendo una estructura neoliberal donde se toman decisiones unilaterales, antidemocráticas, y violan de manera atroz los derechos básicos del ser humano, en los cuales el objetivo es la más absoluta libertad de capital, regulando e imponiendo leyes de carácter mundial donde los beneficiados únicamente son los dueños de grandes compañías y trasnacionales, mismo modelo que mantiene en la actualidad en la marginación, empobrecimiento y opresión al Pueblo Mapuche y a un  mayoritario sector de la población. Usted conoce muy bien a los empresarios que se beneficiarán con la APEC ¿no es cierto?, no así el País.

-Resulta pues inaceptable que su editorial nos menoscabe señalando erróneamente sobre una “manipulación por activistas antiglobalización”. Sepa usted, que somos sujetos de derecho colectivo, capaces de expresar nuestra voz como actores principales de esta tierra, con la decisión de autodeterminarnos, frenando la folklorización que hacen de nuestras culturas, demostrando que estamos presente y que es posible la construcción de un mundo justo y equilibrado, con un sistema económico que obedezca a la participación y decisión de los pueblos. También, somos capaces de convocar y confluir espacios de discusión y análisis con diferentes actores de la sociedad civil chilena e internacional. Somos capaces de abrir un espacio de diálogo entre las personas, lo que no hace el gobierno, los ministros APEC y el empresariado.

Ante las legítimas críticas al actual modelo globalizador de libre mercado y a las grandes compañías y transnacionales, no se preocupe, no nos perdemos ahí, ya que no olvidamos a los Estados coloniales y explotadores cuya base histórica ha sido siempre el despojo de los pueblos y Naciones originarias, como el poder bélico del Estado de Chile y de sus grupos fácticos.

– ¿Por qué su editorial habla de montaje? ¿Por qué amenaza con que debemos enfrentar responsabilidades legales y emplaza al gobierno a aplicar la coacción hacia nosotr@s de manera lesiva y peligrosa? ¿Es acaso un delito expresarse, manifestarse libremente e informar a la ciudadanía?

Los dichos se contraponen a sectores mayoritarios de la sociedad, que reconocen nuestro derecho fundamental a la libertad de expresión, ya que es esencial  para el respeto y promoción de todos nuestros derechos humanos. Vuestro equipo editorial promueve la opresión, atentando a la habilidad de opinar libremente, de denunciar injusticias y clamar cambios. Contrariamente, lo normal sería, que el gobierno asegure y garantice nuestra libertad de reunión, de emitir opinión, la de informar y terminar de una vez por todas con la represión y discriminación arbitraria, más aún, si se desarrolla esto en una parte de nuestro propio territorio histórico.

-Sobre asegurar la soberanía e imperio del Estado de derecho en Chile, permítanos aclararle que nuestras organizaciones están convocando a un Foro democrático y participativo de Pueblos originarios y organizaciones interculturales, no a una batalla. Por lo demás, ninguno de nuestros referentes ha sido acusado de haber destruido a Chile o de ser partidarios de una guerra civil, o bien, de haber gestado una sedición o complot con organismos de Estados Unidos para actuar contra Chile en los setenta. Tampoco, ninguno de nuestros medios informativos ha sido acusado de haber recibido dinero de la CIA para generar efectos conspirativos contra la propia “institucionalidad”. Tampoco de poseer cuentas bancarias en Suiza. A buen entendedor. Tenemos Absoluta autoridad moral y transparencia. Tenemos las manos limpias.

-Instamos a los responsables de vuestro equipo editorial a terminar con falsas acusaciones que solo convergen en los atropellos y la intolerancia. No emplazamos a todo el cuerpo periodístico de vuestro medio, porque nos imaginamos que deben existir nobles profesionales que se desempeñan por un salario. Emplazamos a usted como dueño de El Mercurio a terminar con épocas arcaicas de maquinación comunicacional, aferrado a viejos dogmas hoy superados en las sociedades modernas. Instamos a vuestra editorial a dar paso a nuevas formas de opinión, entendimiento y convivencia, por mucho que le cueste a usted y por mucho que le moleste nuestra existencia, pero es aconsejable evolucionar.

A su mismo medio, enviamos nuestra carta como derecho a contestar las falsas informaciones y acusaciones ofensivas.

-Comisión organizadora

Foro de Pueblos originarios y organizaciones sociales

-Coordinación de organizaciones e identidades territoriales Mapuche.

INFORMACIÓN RELACIONADA

Agustín Edwards,  el ideólogo del golpe, quien  actuó conspirativamente para hacer intervenir al gobierno de Estados Unidos (Nixon) y  a la CIA, posesionando una sangrienta dictadura en Chile. Dueño de la cadena de diarios El Mercurio, recibiendo aportes millonarios  del gobierno estadounidense, cuyos medios levantaron diversos montajes informativos, con la complicidad en diversas violaciones a los derechos humanos en el País, sin ningún remordimiento,  con el mayor autoritarismo patriarcal y de desprecio por la vida.  Sus formas conspirativas continúan en el presente y ha sido uno de los activos en el levantamiento de la criminalización y estigmatización al Pueblo Mapuche y las reivindicaciones de su movimiento. / http://www.mapuexpress.org/?p=4437

http://www.mapuexpress.org/?p=10938