Detención de Cristian Levinao o cómo resucitar al enemigo interno en un par de horas

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Hoy nuevamente se construyó a través de los medios de comunicación tradicionales la idea de que se dio un golpe certero al supuesto terrorismo en La Araucanía. ¿Cómo? ¿Para qué?


Imposible no haber escuchado, leído o visto hoy sobre la detención del comunero mapuche Cristian Levinao. Está en todos los medios. ¿Qué información es la que corrió como un reguero de pólvora? Que se escapó desde la Cárcel de Angol hace dos meses, que estaba condenado por robo e incendio, que lo encontraron junto a un fotógrafo independiente, que podría estar vinculado a recientes atentados incendiarios en La Araucanía, que se les incautó un verdadero arsenal de guerra.

¿Qué fuerte parece todo, no? Desmenucemos.

Efectivamente el pasado 15 de julio Cristian Levinao se fugó de la Cárcel de Angol, luego de lo cual se difundió un breve registro en donde desde la clandestinidad el comunero explicó sus razones: “A mí me persiguen porque yo estoy llevando un proceso de recuperación de tierras para la comunidad y eso no lo niego”, dice en el video.

Desde 2010 Levinao ha sido acusado de robos con intimidación, homicidio frustrado, incendios forestales, daños a buses y camiones. Sin embargo, está condenado por un robo con intimidación, ocurrido el año 2012 en Ercilla. ¿A cuántos años? A 10 años y un día…

Al comunero se le encontró esta mañana junto a Felipe Durán, quien como informamos anteriormente es un activista de la causa, fotógrafo independiente que cubre constantemente las ceremonias mapuche y que ha sacado a la luz las imágenes de varios actos represivos por parte de Carabineros. También ha sido detenido ilegal y violentamente por parte de la policía en ocasiones anteriores.

Cristian Levinao “está vinculado a la comisión de un ilícito horas antes”, dijo que le habían informado el ministro del Interior, Jorge Burgos. Los medios oyeron eso y comenzaron a repetir aquella grave acusación.

¿Es eso efectivo? Por ahora no es posible establecerlo. De hecho, más allá del vínculo que se ha intentado hacer, planteando que el comunero y el fotógrafo fueron apresados en el marco de la investigación que Carabineros está llevando a raíz de atentados incendiarios que se han producido recientemente, como el del recinto de Gendarmería la madrugada del domingo, fue el mismo Intendente de La Araucanía, Andrés Jouannet, quien planteó que “aún no se puede hacer ninguna vinculación con ataques en La Araucanía”. El fiscal Cristián Paredes, por su parte, indicó que “es materia de investigación y no puedo adelantar opiniones al respecto”.

La persecución a un sector del pueblo mapuche ha estado marcada por montajes en contra de comuneros, autoatentados por parte de las propias forestales, infiltrados de Carabineros que han reconocido realizar acciones violentas. De eso se deben sacar lecciones. Hoy, en menos de tres horas, se construyó a través de los medios de comunicación tradicionales la idea de que se dio un golpe certero al supuesto terrorismo en La Araucanía.

“Es una buena noticia. Lo esperábamos”, dijo el ministro del Interior, Jorge Burgos, una vez enterado de la detención de Levinao. “Este es el Estado de Derecho”, enfatizó el Intendente Jouannet.

Una noticia que se conoce luego de que a fines de agosto los camioneros llegaran hasta La Moneda con sus máquinas quemadas en La Araucanía y de la solicitud de renuncia por parte del gobierno al entonces Intendente en la zona, Francisco Huenchumilla. “El gobierno simplemente no quiere escuchar. Tampoco a sus Intendentes. El gobierno comete errores políticos”, se fue diciendo Huenchumilla, quien tenía diferencias evidentes en su mirada del conflicto chileno-mapuche con La Moneda, especialmente con Jorge Burgos.

La idea del enemigo interno es un fantasma que los gobiernos post dictadura por conveniencia jamás han querido abandonar. Simplemente cambiaron al comunismo por los mapuche y su supuesto terrorismo. Coquetean constantemente con ese fantasma, porque tomarse una foto junto a él los hace ver mejor frente a la opinión pública. Ese es el botín de esta guerra. Una en la que se requiere del apoyo de todos, de usted. Sobretodo pensando que en una cabaña en medio de La Araucanía dos personas guardaban un arsenal compuesto por “una subametralladora, un pistola, un fusil Ayson, un revólver, munición calibre 7,62 para fusil, timer, clavos, una batería, detonadores mecánicos munición de distintos calibres, gas butano y otras especies”, como informó El Mercurio, acaso el amplificador histórico más importante de esta lucha contra “el terrorismo”.


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Por: Daniel Labbé Yáñez ELciudadano.cl 22 de septiembre de 2015