
Por Red de Mujeres Originarias por la Defensa del Mar.- Este 4 de septiembre, se realizó la III Cumbre Mundial de Pesca en Pequeña Escala de la FAO en su sede de Roma. Durante este encuentro, la máxima autoridad del organismo presentó a la acuicultura industrial como una alternativa capaz de producir alimento en mejores condiciones que la naturaleza, y puso en duda el valor nutricional de la pesca tradicional. Dicha afirmación generó una gran reacción entre las organizaciones de pesca artesanal y pueblos indígenas presentes en la sala.
Ante ese suceso, el Comité Internacional de Planificación para la Soberanía Alimentaria (IPC, por sus siglas en inglés), que agrupa a redes de pesca artesanal de distintas regiones, emitió una declaración pública en la que manifestó su rechazo a lo señalado y exigió disculpas por parte de la FAO.
Desde Chile, quien tomó la palabra en la sala fue Ingrid Echeverría Huequelef, de la Red de Mujeres Originarias por la Defensa del Mar.
En su intervención, sostuvo que los pueblos originarios no necesitan indicaciones externas para producir alimentos nutritivos, algo que hacen desde hace siglos y agregó que la actividad pesquera de estas comunidades no se reduce a lo productivo: «Nuestras actividades son parte de nuestra cultura y nuestra espiritualidad que respeta a todos los seres que habitan en el mismo territorio».
Para Echeverría, quien se dedica a la pesca artesanal, la Ley 20.249, que crea los Espacios Costeros Marinos de Pueblos Originarios (ECMPO), conocida como Ley Lafkenche, es un mecanismo eficiente para proteger las actividades conexas: todas aquellas labores de pre y post captura que, sin ser la extracción directa del recurso, resultan indispensables para el desarrollo de la cadena productiva de la pesca y que en su mayoría son realizadas por mujeres.
«Esta ley es la herramienta legal que tenemos en Chile para proteger el mar y las prácticas de pesca artesanal, tanto de comunidades indígenas como de pescadores artesanales en general. Actualmente existen iniciativas orientadas a modificarla y no estamos de acuerdo. No es una ley que excluya: es la que obliga a que todos los que usamos un mismo mar nos sentemos a conversar. Que hoy quieran modificarla nos deja sin nada», señaló Echeverría.
La dirigenta también criticó que la delegación oficial de Chile no incluya comunidades de pueblos originarios, y que tampoco exista en estos espacios una vocería que releve la equidad de género en la pesca artesanal: «Cuesta mucho llegar a estos espacios, y aún seguimos sin una representación para nosotros: los pueblos originarios que hemos mantenido la única pesca verdaderamente sostenible», señaló.
Las organizaciones de base remarcaron que su llegada a instancias como esta Cumbre depende, en gran medida, de alianzas y redes apoyo, y plantearon como preocupación de fondo que la implementación de las Directrices PPE siga discutiéndose en foros internacionales sin una representación directa de los pueblos originarios, que son quienes aún dependen de la pesca artesanal para vivir.



