Especial: Golpe de estado en Chile y el cartel de saqueadores

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A 43 años del Golpe de Estado  ¿Se puede hablar de vencedores y vencidos cuando la base de esa competencia por parte de un grupo interno en Chile es la masacre, el asesinato, la tortura, desapariciones, conspiraciones, contra miles y miles de personas incluyendo a numerosas mujeres y niños/as, cuya acción de fondo fue el saqueo de un País a favor de una oligarquía?

El sangriento golpe de estado y la dictadura militar, contribuyó directamente al saqueo de un País de la mayoría de los erarios, bienes y servicios, empresas y recursos naturales de tipo público, instalando amplios beneficios y ventajas a un grupúsculo de personas, imponiendo el modelo neoliberal,  esto es, la privatización de empresas estatales y la apertura y desregularización de los mercados, los que se abrieron posteriormente gracias a la administración de gobiernos de la concertación, principalmente de Eduardo Frei y Ricardo Lagos, quienes por medio de una serie de actos y medidas a través de tratados de libre comercio y acuerdos comerciales multilaterales, posibilitaron su expansión, consolidando a una elite, la misma que gestó el golpe y que en el presente, como holding en diversas áreas, los ha situado como uno de los principales grupos multimillonarios en el continente y/o con una enorme influencia en el poder público en Chile, denominados poderes fácticos, entre ellos: Matte, Angelini, Paulmann, Edwards, Luksic, Ponce Lerou,  con fortunas en miles de millones de dólares, cuyo eje, desarrolló una política de colusión y corrupción con sectores políticos del duopolio, otro régimen que se heredó de la dictadura, cuyos niveles de cooptación ha involucrado con escándalos públicos y judiciales a diversos políticos que van de la UDI hasta el Partido Socialista de la Nueva Mayoría (ex concertación).

El modelo neoliberal desarrolló una forma de crecimiento económico que se extiende hasta el presente, cuyos cimientos se basaron en la privatización plena de los recursos naturales como las aguas, el mar, la explotación minera, la explotación forestal, la explotación pesquera y acuícola; la mercantilización de la educación y del sistema previsional.

Parte de las atrocidades de la dictadura, según estimaciones generales, son  40.280 personas entre asesinados, desaparecidos y torturados. Se desprenden  unas 3.197 personas ejecutadas, la gran mayoría extrajudicialmente, que incluye casos de 171 Mapuche. También, más de 1.200 detenidos y desaparecidos, más de 28 mil torturados y al menos 200 mil personas exiliadas.

725 era el número de compañías en manos del Estado al momento del golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973. La mayor parte fue a parar a manos de grupos económicos como los señalados anteriormente. Se estima también, que al menos, se perdieron 2.500 millones de dólares, en cifras de la época, solamente en la transferencia a manos privadas de las 30 empresas más grandes. Estos montos, de acuerdo al porcentaje del PIB, corresponderían hoy a unos 6.000 millones de dólares, según señalaba un informe parlamentario hace algunos años atrás.

Varias de estas empresas recayeron en amistades cercanas e incluso parientes, como el yerno del dictador, Ponce Lerou, con la empresa Soquimich que significó 261,9 millones de dólares menos que su valor real. Corfo, además, dejó de percibir 184 millones de dólares por la venta de la azucarera estatal Iansa. La generadora de electricidad Endesa representó una pérdida de 895,6 millones de dólares, otra generadora del mismo rubro, Chilgener (hoy Gener) de 171,1 millones de dólares, la distribuidora Chilectra de 96,4 millones de dólares y el Banco de Chile de 66,9 millones de dólares, dicta el informe parlamentario. Asimismo, se enajenaron 15.000 propiedades inmuebles de bienes nacionales, de los cuales 11.000 fueron a parar directamente a manos de privados. “Estamos hablando de cerca de ocho millones de hectáreas que estaban en manos del Estado, cerca de 20% se mantuvo en poder de campesinos, pero el resto fue transferido a otros privados”, explicaba el diputado Carlos Montes sobre este informe.

Por otra parte, más de 600 empresas privadas fueron cerradas durante la dictadura militar tendiente a privilegiar el monopolio sobre ciertas actividades a favor de grupos aliados o también llamados co gobernantes. Cierre de medios de comunicación, empresas de servicio, energía, entre otras. Finalmente, la imposición del modelo neoliberal impuso marcadamente una pirámide.

Un estudio de CIPER Chile, señaló que  grupos o personas como “Luksic, Angelini, Matte, Paulmann y Piñera”, ganan lo mismo que un “millón de chilenos”, cuyas fortunas acumuladas son a costa de la depredación de industrias extractivas, energéticas, banca o retail.  Luksic aumentó su fortuna de del 2002 al 2010 de 1.400 millones de dólares a 20 mil millones. Angelini, en el mismo periodo, de mil a 6 mil millones de dólares. Paulman, de mil millones de dólares a 10.500 millones. Los Matte, de 1.500 millones a cerca de 10.500 millones de dólares. El ex Presidente Piñera, de mil millones a dos mil cuatrocientos millones de dólares.

Cabe consignar que Agustín Edwards es considerado el ideólogo del golpe de estado, quien actuó conspirativamente para hacer intervenir al gobierno de Estados Unidos (Richard Nixon) y  a la CIA. Dueño de la cadena de diarios El Mercurio, recibiendo aportes millonarios  del gobierno estadounidense, cuyos medios levantaron diversos montajes informativos, con la complicidad en diversas violaciones a los derechos humanos en el País. Controlador del 70 % aproximado de la prensa escrita en Chile y patriarca de la Fundación Paz Ciudadana, cuyas formas conspirativas continúan en el presente y ha sido uno de los activos en el levantamiento de la criminalización y estigmatización al Pueblo Mapuche y las reivindicaciones de su movimiento. A pesar de diversas acciones judiciales que se ventilan en tribunales por sus responsabilidades en materia de derechos humanos, continúa en la impunidad.

El dictador Augusto Pinochet por su parte, murió con una fortuna estimada en 26 millones de dólares, cuya mayoría provino de la apropiación de dineros de la compraventa de armamentos y de la malversación de fondos públicos. Sin embargo, buena parte de su fortuna habría estado vinculada por los favores concedidos a los grupos económicos que saquearon al País.

Las privatizaciones también fueron ampliamente realizadas por los gobiernos de la Concertación que incluyen las empresas de agua potable y de aguas servidas en todo el País, con un sinnúmero de otras actividades económicas, como por ejemplo, la privatización o extranjerización de la empresa estatal ENDESA cuyo proceso se inicia en la dictadura, pero se materializa en el gobierno de Ricardo Lagos,  por la que el grupo estatal ENDESA español pagó 500 millones de dólares por el control de un patrimonio equivalente a unos 10 mil millones durante, sumándose otras formas de privatizaciones impulsadas por Lagos,  como fue ferrocarriles; las carreteras; cárceles y otras.

En el presente el fracaso del modelo neoliberal que se cae a pedazos, junto al régimen político, pretende ser sostenido a la fuerza con la proliferación de las actividades pilares del extractivismo económico, distribuyendo su desempeño a nuevas capas de grupos económicos, incluyendo el crecimiento de la industria de desarrollo energético que sale del oligopolio mantenido por años por Endesa y Colbún, expandiéndose en el presente a múltiples empresas de diverso tipo, arrojando un nuevo saqueo del País pero enfrentando un profundo conflicto social a causa de la resistencia a la imposición de proyectos. El modelo neoliberal y su soporte ideológico, va desde los Chicago Boys y las privatizaciones y mercantilización en recursos naturales, educación y previsión;  hasta el actual Ministro de Energía del gobierno de Bachelet, Máximo Pacheco Matte y su crecimiento en energía.

Alfredo Seguel

11 de septiembre del año 2016

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