La intervención de un joven curacautinense por la defensa de su territorio ante amenaza hidroeléctrica

Comparte este artículoShare on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Share on LinkedInEmail this to someone

 

A CONTINUACION LES ENTREGAMOS EL DISCURSO QUE ENTREGÒ A LAS AUTORIDADES REGIONALES EL JOVEN CURACAUTINENSE FRANCISCO SEPULVEDA DOUSSOULIN

VIVE CURACAUTÍN

 


Señores Autoridades
Buenos Días:
Mi nombre es Francisco Sepúlveda. He nacido y vivo en Curacautín. Tengo 17 años. Hoy estoy aquí representando a muchos jóvenes, que estamos profundamente preocupados por todo lo que está ocurriendo en nuestra hermosa y frágil comuna. 
He venido aquí para hablar no con las autoridades, sino que con la madre, el padre, el abuelo, que hay detrás de cada uno de ustedes.
A los jóvenes siempre se nos critica de falta de madurez y compromiso con la sociedad. Pero, ustedes los adultos, apenas nos escuchan y nunca tienen tiempo para conversar y conocer nuestros motivos y preocupaciones. Sin embargo, espero que hoy mis palabras sinceras puedan tocar sus conciencias.
Es un tiempo difícil el que estamos viviendo. Nuestra comuna está siendo amenazada por la sequía, proyectos de embalses -que por ahora están durmiendo- incendios forestales descontrolados que arrasan con nuestras reservas y parques y con un sin número de proyectos hidroeléctricos. Entre ellos, la Central hidroeléctrica Doña Alicia, que ha irrumpido en nuestras vidas, nuestros sueños, nuestros intereses, nuestras proyecciones.
Sin embargo, el Estado y las autoridades políticas señalan que necesitamos energía para seguir creciendo y nosotros nos preguntamos: ¿Habrán calculado hasta dónde se puede crecer? ¿habrán estimado el costo social y ambiental que implicaría ese crecimiento infinito al que aspiran?
Si el crecimiento económico, si el desarrollo del país que ustedes señalan, resulta ser sinónimo de sobreexplotación y devastación de los entornos naturales y de todo lo que en ellos habita, entonces, nosotros les decimos,que no estamos de acuerdo con sus acciones y decisiones, porque para ustedes resulta en un bienestar fatuo que se prolongará un tiempo corto, pero para nosotros y las futuras generaciones,significará MISERIA PERMANENTE.
Todos anhelamos el progreso, pero no a costa de la destrucción de nuestra naturaleza.
Mi sueño, al igual que los de muchos jóvenes y niños es: ¡SER FELIZ! Pero miro el futuro y veo un mundo dividido, en donde los bosques, probablemente, serán un recuerdo del pasado, donde los ríos ya no circularán libres y cristalinos, porque estaránFRAGMENTADOS Y ENTUBADOS
Y cómo responderé a mis hijos o a mis nietos cuando me pregunten: ¿DÓNDE ESTÁ TODO ESO QUE TÚ DICES? Mi respuesta será:EL PASADO SE LO LLEVÓ Y YO NO PUDE HACER NADA.
La central Doña Alicia representará, si ustedes la aprueban, el inicio de este triste peregrinar hacia ese futuro que nosotros los jóvenes no queremos para nuestra comuna. La soñamos con sus lagos color turquesa, con los imponentes volcanes nevados, con los bosques repletos de araucarias y sus ríos prístinos y libres. 
¡NO QUEREMOS Y NO NECESITAMOS CENTRALES HIDROELÉCTRICAS!SEÑOR EMPRESARIO DUEÑO DE DOÑA ALICIA, ¡LOS JÓVENES DE CURACAUTÍN RECHAZAMOS SU CENTRAL EN NUESTRA COMUNA! ¡USE SU DINERO, PERO NO PARA DESTRUIR NUESTRO HOGAR!
No soy un empresario, no soy un político, sólo un joven que quiere ser escuchado.
¡Necesitamos ahora más que nunca que ustedes sean responsables de lo que decidan!
Hoy son ustedes los que gobiernan y deciden, pero mañana seremos nosotros los que heredaremos las consecuencias de sus actos.
¡El presente les pertenece, y el futuro nos pertenece! Por eso les pido que no lo destruyan.

Los jóvenes decimos: ¡NO A DOÑA CODICIA perdòn ALICIA!