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Después de 32 días de agonía, muere don Pedro Nahuelcheo Huenchulao (1929-2017): Crónica de una vida y muerte Mapuche

30/12/2017.- Por Nelson Soto Santibáñez. 

A las 20:20 horas del 24 de diciembre recién pasado, mientras buena parte de las familias en Chile se preparaba para celebrar noche buena, la familia Nahuelcheo Huenchulao de la comunidad Huenchulao de Victoria, lloraba la muerte de don Pedro Nahuelcheo Huenchulao, quien después de ser atropellado la mañana del 22 de noviembre, se mantuvo grave y en una lenta agonía que finalmente acabo con su vida.

¿Quién fue don Pedro?

Pedro Nahuelcheo Huenchulao, antiguo habitante Mapuche de Victoria, nació el 29 de noviembre de 1929, en la comunidad Mapuche Pedro Huenchulao, ubicada en el sector sureste de la comuna, cercana al límite con Perquenco. La comunidad es resultado del proceso de reducción/radicación del territorio y la población Mapuche bajo la colonización del Estado de Chile a fines del siglo XIX y comienzos del siglo XX, donde se mensuró, limitó y se asignó tierrasa colonos europeos, colonos chilenos y vía Títulos de Merced, a caciques Mapuche y sus familias. Es este proceso el que permite comprender por qué la comunidad Huenchulao está rodeada de cuatro fundos y se encuentra en cierto modo aislada de otras comunidades del territorio.

Sus padres fueron el agricultor don Cifuente Nahuelcheo y la comerciante doña Juana María Huenchulao, quienes tuvieron seis hijos, de los cuales Pedro fue el cuarto. A sus ocho años de edad muere su padre, quedando doña Juana María a cargo de los seis hermanos, los que a medida que iban creciendo fueron abandonando la escuela para complementar con trabajo los esfuerzos de la madre. Pedro recibió su educación escolar en la Escuela Primaria San Bartolo, existente en el fundo del mismo nombre, de propiedad de los colonos Cameron.

Ya adolescente, Pedro comienza su vida laboral como jornalero agrícola de los fundos San Bartolo, Santa María y Santa Rosa, todas propiedades de colonos, colindantes con la entonces reducción Huenchulao. Entre sus búsquedas de vida y oficios, Pedro llegó incluso a trabajar como minero en la Compañía y Fundición Schwager S.A. en la costera ciudad de Coronel.

Después de su periplo minero, retorna a Huenchulao, donde a los 23 años contrae matrimonio con doña Eloisa García Vidal, con quien tuvo cuatro hijos: Verónica, Laura, Ronel y el difunto Daniel. En adelante don Pedro se dedica a labores agropecuarias, principalmente la siembra de trigo, avena y chacra, y a la compra/venta de vacunos, lo cual le permitió la auto subsistencia de su familia y desarrollar el carácter comerciante heredado de su madre Juana María.

Así mismo don Pedro se convirtió en cantor y guitarrista que animaba reuniones campesinas, así como tocaba el kultrun en los nguillatun. También fue un futbolista destacado del medio campo, gracias a lo cual, representó en incontadas ocasiones al equipo de fútbol “Mundial” de Huenchulao.

Con los años, don Pedro se hizo evangélico y comienza a participar de la Iglesia Adventista. Así mismo aprendió los oficios de maestro carpintero y de mueblista, por lo que construyó casas en varias comunidades Mapuche de Victoria, y así mismo desarrolló una producción artesanal de sillas, mesas, aparadores y pisos de madera, muebles que comercializaba a pedido o bien en ventas callejeras en sus viajes al pueblo de Victoria. Fue tal su interés y talento como mueblista, que cuentan que incluso llegó a auto-construirse un torno para fabricar sus muebles. Este oficio lo desarrolló hasta poco antes de su muerte y son muchas familias de Victoria las que tienen algo de este trabajo en sus hogares.

A sus 80 años, tras ya tener catorce nietos y varios bisnietos, su esposa Eloísa enferma de cáncer y un año después fallece, por lo que Pedrito (como le conocían en Huenchulao) queda viudo y goza de muy buena salud.En adelante distribuye sus tiempos en su vida hogareña, de comerciante y en pequeños viajes a Victoria y Selva oscura para realizar trámites y visitar a su familia.

 

El atropello

Su último viaje a Victoria fue el día sábado de 18 de noviembre de 2017, pues don Pedro poseía un alto sentido cívico, por lo que viajó con el propósito de sufragar en la primera vuelta presidencial. Tres días después recibía el pago de su pensión, por lo que decidió quedarse en casa de familiares en Victoria para volver a su hogar después del pago y de las compras mensuales. Lamentablemente esto no aconteció, y la mañana del miércoles 22 de noviembre a las 10:30 horas, mientras don Pedro recorría el centro de la ciudad realizando sus trámites, fue atropellado brutalmente en un paso de cebra, por la camioneta que conducía la dueña del Terminal de Buses Rurales de Victoria, Gladys Fuller Peña.

En adelante, Pedrito comienza un infatigable viaje, pues debido al politraumatismo grave producto del atropello, necesitaba de ventilación mecánica para mantenerse con vida. Estos equipamientos no se encuentran en el hospital San José de Victoria, por lo que fue derivado a la red hospitalaria publica de Chile para conseguir una cama con ventilador y cuidados intensivos. Después de horas, se le informó a la familia que la única cama disponible para este adulto mayor estaba en la ciudad de Castro, por lo que ese mismo miércoles a las 17 horas, una ambulancia lo trasladó en un viaje de ocho horas hasta el hospital Augusto Riffard de Castro, donde estuvo internado casi dos semanas, lejos de su familia y su tierra. En el intertanto y gracias a las gestiones del alcalde de Victoria y la Seremi de Salud de La Araucanía, don Pedro fue trasladado en avión hasta Temuco y de ahí en ambulancia hasta el Hospital Intercultural de Nueva Imperial, donde permaneció por otras tres semanas hasta encontrar la muerte. Cabe mencionar que en todo este tiempo, don Pedro se mantuvo en coma y sin saber cómo terminaba su extensa vida.

Mientras, en Victoria, la familia se ha mantenido activa y movilizada para no dejar impune este atropello a la vida humana, pues la conductora Gladys Fuller Peña, quien por orden del Fiscal Carlos Obreque Oviedo estuvo detenida solo dos horas, aduciendo a su falta de antecedentes penales y a enfermedades pre-existentes, tales como: depresión moderada, trastorno del sueño y artritis entre otras, todas certificadas por su médico familiar Fernando Vallejos de Victoria. A la conductora no se le aplicaron medidas cautelares ni se le retuvo la licencia de conducir. Con los días apareció por la prensa el video captado por las cámaras de seguridad que muestra el atropello, así mismo, la ciudadanía organizó dos manifestaciones, una en la Plaza de Armas de Victoria y otra frente al Juzgado de la ciudad, con el propósito de exigir a las autoridades judiciales la formalización de la conductora. Ese mismo día se ingresa un patrocinio de poder a nombre de la abogada Ariela Irarrázabal Ugarte en representación de la familia de la víctima, y recién un mes después del accidente, el día jueves 21 de diciembre, se concreta la formalización por cuasidelito de lesiones graves, se establecen 60 días de investigación y se consigue también la medida cautelar de no aproximarse a la víctima, pues según varios testigos, la conductora en reiteradas ocasiones se paseó impunemente por las salas hospitalarias de Victoria e Imperial, donde don Pedro estuvo internado.

Al cuerpo de don Pedro se le practicó una autopsia en el Servicio Médico Legal en la mañana del 25 de diciembre, procedimiento que indicó que la causa inmediata de muerte es una anasarca más una neumonía aspirativa, ambas dolencias causadas por el politraumatismo musculo-esquelético y visceral complicado, debido a: Hecho de tránsito,  Atropello. A partir de la muerte de don Pedro, la familia clama justica y se encuentra a la espera de una próxima audiencia, donde se pueda solicitar la reformalización de la autora del atropello, esta vez bajo la figura legal de Cuasidelito de homicidio.

Don  Pedro Nahuelcheo Huenchulao fue velado en su casa, en la comunidad Pedro Huenchulao, donde asistieron familiares, vecinos y autoridades comunales. Sus funerales se realizaron la tarde del miércoles 27 en el cementerio de la comunidad, bajo un intenso calor, y la compañía de más de 170 personas, amigos y familiares, que viajaron desde distintos sectores para tributar la vida de don Pedro y acompañar a su familia en el dolor por la abrupta partida de este antiguo y activo habitante de nuestro territorio.

*Texto elaborado en base a entrevistas con familiares de don Pedro, notas de prensa y documentos.

 

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