La comunidad educativa de la Escuela Rural de Quilquico (comuna de Castro) en el archipiélago de Chiloé lamentó los hechos a través de una declaración pública, señalando que el espacio fue construido de manera colectiva por la comunidad educativa del establecimiento.

«Este hecho nos afecta profundamente, pues el Rewe representaba un símbolo de encuentro, aprendizaje, respeto y reconocimiento de la cultura y espiritualidad de los pueblos originarios presentes en nuestra comunidad educativa. Es un símbolo sagrado de conexión con la Madre Tierra, con nuestros antepasados, con la memoria de este territorio y con las significativas peticiones de nuestros niños y niñas», expresó la comunidad educativa de Quilquico a través de una declaración pública en la cual manifestaron que lo ocurrido:

Constituye una “expresión de discriminación y racismo que aún persisten y que dificultan la construcción de una convivencia basada en el respeto mutuo, el reconocimiento y la valoración de la diversidad cultural”, señaló el establecimiento mediante una declaración pública.

El establecimiento educacional además manifestó que «La destrucción de espacios que representan la espiritualidad y la memoria de los pueblos originarios nos interpela como sociedad y nos obliga a reflexionar sobre las expresiones de discriminación y racismo que aún persisten y que dificultan la construcción de una convivencia basada en el respeto mutuo, el reconocimiento y la valoración de la diversidad cultural. Rechazamos cualquier acto que atente contra los espacios de significación cultural, espiritual y patrimonial. Confiamos en que los hechos serán esclarecidos y hacemos un llamado a toda la comunidad a proteger, respetar y valorar aquellos símbolos que representan la identidad, la memoria y la diversidad cultural de nuestro territorio, promoviendo siempre el diálogo, la convivencia pacífica y el respeto mutuo».

Desde el establecimiento señalaron que como parte del proyecto educativo de la Escuela Rural de Quilquico se fomenta el fortalecimiento de la identidad cultural mapuche williche de Chiloé y que «el respeto por la diversidad cultural y por los pueblos originarios no solo constituye un deber legal, sino también un compromiso ético, social y educativo que seguiremos promoviendo junto a nuestras niñas, niños, familias y toda la comunidad. Estamos convencidos de que la educación debe seguir siendo un espacio donde florezcan el respeto, la memoria, la justicia, el diálogo intercultural y la valoración de las distintas identidades que enriquecen nuestro territorio», expresaron.

Comunidad mapuche williche

Junto a lo anterior, la comunidad indígena cercana al establecimiento (comunidad Williche Kurrawe Puam Ta Lingue Mew)  mediante un comunicado público manifestó que “​este no es solo un daño material, sino un acto de odio y racismo que busca amedrentar nuestra cultura. Rechazamos profundamente la intolerancia de quienes, desde el prejuicio, pretenden invisibilizar nuestra cosmovisión”.

Finalmente la comunidad mapuche williche realizó tres exigencias solicitando sanciones por el daño y respeto hacia las prácticas culturales y religiosas: “1. ​Justicia inmediata: Exigimos una investigación exhaustiva y que se sancione a los responsables de este atentado; 2. ​Respeto absoluto: Exigimos el fin de la hostilidad contra nuestras prácticas espirituales y nuestros territorios sagrados; 3. ​Resistencia y dignidad: La destrucción de símbolos no romperá nuestro vínculo con los ancestros. Seguiremos defendiendo nuestro derecho a vivir nuestra espiritualidad en paz y libertad”, concluyó .