La caída de los símbolos del genocidio en Wallmapu

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Las masacres perpetradas por los estados chileno y argentino contra el Pueblo Mapuche en las denominadas “Pacificación de la Araucanía” y “Campaña del desierto”, respectivamente, fueron simultáneas y coordinadas, cuyo propósito era el despojo territorial lo que se concreta a fines del siglo 19 y que arrojó  el asesinato de decenas de miles de personas a manos de la acción bélica del ejército chileno en Ngulumapu (centro sur de Chile),  encabezada por el Coronel Cornelio Saavedra y en Puelmapu (centro sur de argentina),  coordinadas por el General Julio Argentino Roca.

Roca por sus actos genocidas fue premiado con diversos cargos en el estado argentino: dos veces presidente de la República, Senador, Ministro del Interior, Ministro de Guerra. Su homónimo, Saavedra, fue premiado posteriormente a la “Pacificación de la Araucanía” como Diputado y Senador de la República de Chile.

Paradójico resulta que mientras la historiografía colonialista y nacionalista del siglo 20 ha desconocido los orígenes territoriales ancestrales del Pueblo Mapuche indicando desde Argentina que los “Araucanos” mapuche provenían del lado chileno y viceversa desde el otro lado de la cordillera como una forma de deslegitimar los orígenes y derechos, desconociendo su presencia en todo el Wallmapu, de mar a mar (del pacífico al atlántico), por su parte, Cornelio Saavedra era descendiente de un político y militar Argentino, también llamado Cornelio,  que incluso juró lealtad  a los intereses del imperio británico previo a la conformación de la primera Junta de Gobierno argentino de 1810 y que él mismo encabezó.

Durante todo el siglo 20 los nombres de estos genocidas así como sus imágenes han sido motivo de numerosos actos homenajes por parte de sus respectivos estados: Billetes, estampillas, calles, monumentos, plazas, sin embargo de manera progresiva, las figuras simbólicas de estos genocidas vienen cayendo en diversas formas y lugares.

Algunos casos en ambos lados de la cordillera

Uno de los símbolos más controversiales en Puelmapu – Argentina, es la polémica del monumento a Roca ubicado en la plaza central de Bariloche, con sendos actos de protesta desde las comunidades mapuche y de sectores argentinos defensores de los derechos humanos, el que ha sido objeto de pinturas, intervenciones artísticas  de agravio, intentos de voltearla y reclamos formales para que sea de reubicación al interior de un centro militar. Para múltiples expresiones es inconcebible que la figura de Roca esté en uno de los corazones del Pueblo Mapuche que a su vez fue uno de los objetivos militares de la campaña del desierto.

Asimismo, en diversas localidades ha venido levantándose un creciente movimiento por cambiar los nombres de calles y plazas que llevan el  nombre de Julio A. roca. En Córdoba, diversas expresiones se han manifestado ante el Consejo Deliberante por cambio de una arteria principal, señalando: “Solicitamos el cambio de nomenclatura de la avenida Julio A. Roca ya que consideramos (…) que el comandante de la llamada Campaña del Desierto es parte de la cruel historia argentina y uno de los actores del genocidio de los pueblos originarios”. En Río Cuarto viene generando una polémica desde hace unos años por el pedido para que se cambiara el nombre de la Plaza central de la ciudad  bautizada con el nombre del genocida cuando éste era presidente (1881). El Concejo Deliberante de Villa Allende aprobó el 2013 por unanimidad la designación con el nombre de padre Humberto Mariani a la calle general Julio A. Roca, también una de las principales arterias de la ciudad. En Villa María, en tanto, la avenida Julio A. Roca se convirtió en la avenida Raúl Scalabrini Ortiz el año 2012. También desde hace algunos años en el Bolsón se instaló con fuerza el nombre de calle, lo mismo ha venido ocurriendo en Río Gallegos, y en Buenos Aires numerosas intervenciones se han hecho con ese sentido.

Incluso la BBC publicó una situación que ocurrió en un establecimiento escolar de argentina en la localidad de Azúl, indicado que una escuela de la provincia de Buenos Aires cambió el nombre de Roca  porque era el de un “asesino” y lo sustituyó por el de otra persona, el de un indígena Ranquel que se defendió de la Campaña del Desierto. Por su parte, en la localidad argentina de Rio Negro que lleva el nombre de “General Roca”,   desde diversos sectores cada vez va tomando con más fuerza el reconocimiento popular al nombre original de Fiske Menuko.

Por su parte, en Ngulumapu (centro sur de Chile),  un caso es lo que ocurre en la comuna de Saavedra, localidad costera en la Región de la Araucanía con una mayoría en población Mapuche lafkenche, sin embargo debe llevar la carga colonizadora de tener el nombre del genocida  “Cornelio Saavedra”, quien encabezó la campaña militar de masacres contra el Pueblo Mapuche en la llamada “pacificación de la Araucanía”.

Parte del territorio ancestral en esta zona costera, era conocida ancestralmente como “Konün Traytrayko” y desde hace varios años, expresiones del mundo artístico (desde el 2006), de comunidades y pobladores de esta comuna vienen levantando con fuerza el cambio de nombre, aspecto al que accedió la actual gestión municipal que encabeza el alcalde Mapuche Juan Paillafil y cuya localidad tiene el 75 % población Mapuche Lafkenche, quien confirmó en agosto del 2017 que iniciaron un proceso de consulta para cambiar el nombre de la comuna a uno que represente de mejor forma, indicando Ufromedios sobre esta noticia: “Paillafil dijo que la iniciativa surge a partir de las inquietudes de comunidades mapuche, juntas de vecinos y otras asociaciones, considerando lo que representa rendir homenaje con el nombre a Cornelio Saavedra, general del Ejército chileno durante el proceso de la denominada “Pacificación de La Araucanía”, por su forma de proceder con respecto a los pueblos indígenas”.

El 19 de marzo del 2017, en la localidad de Collipulli, fue encontrado a los pies del monolito, el busto  de Cornelio Saavedra, el que se encontraba cercenado y había rodado hacia las escalinatas del sitio ubicado al centro de la plaza Diego Barros Arana, el que se levantó en ese lugar el año 1952 cuando se trajeron y se instalaron cañones provenientes desde algunos fuertes cercanos, símbolo de la campaña militar Pacificación de la Araucanía. Es importante mencionar que esta localidad fue fundada como fuerte militar por el propio Saavedra en 1867 como una avanzada para las masacres y despojo territorial.

Hoy, el que se mantengan nombres y símbolos de genocidas dentro del territorio ancestral mapuche, involucrados en las denominadas campañas del Desierto y Pacificación de la Araucanía, es como si algún lugar de importancia judía llevara el nombre de Hitler.

Alfredo Seguel