El artículo se basa que no es posible aprovechar los ríos para soluciones de energía en el marco del cambio climático cuando esto tendría efectos negativos en otros sistemas ambientales, y en la gente, particularmente en el Pueblo Mapuche.

 

 

 

Por Robert Braaton, educador ambiental. Con la colaboración de Alejandra Parra, miembro de RADA.*

Todos sabemos que el mundo se está calentando.  Sabemos que tememos que dejar el uso de energía en base a carbón, petróleo, y gas natural, y tenemos que hacerlo luego.

El año pasado, la gran mayoría de los países del mundo acordaron cambiar a fuentes de energía renovable…pero eso no es fácil.  No es sorprendente que aquí en Chile, esta búsqueda se enfoque en la fuente de energía renovable más fácil de aprovechar – los ríos.  Y es entendible que la oposición a esto de los Mapuche sea mirada como “un problema”.

Pero no hay nada fácil en esta crisis que confrontamos.  El cambio climático está impactando nuestras vidas y las vidas de los demás seres con quienes compartimos este planeta.  La dinámica de este impacto es muy compleja y afecta la atmosfera, el mar y la tierra en miles de maneras.

Entonces, es un poco prematuro  creer que aprovechar los ríos va a ser una solución sin examinar los efectos que esto tendría en otros sistemas ambientales, y en la gente.

Y es aquí donde los Mapuche no son “un problema” sino que los guardianes de nuestra esperanza.  Es porque los Mapuche viven en armonía con su ambiente y reconocen que el papel de los ríos en la vida integral silvestre es sagrado.

Recientemente los científicos confirmaron la valides de este papel tan esencial de los ríos.  Y sabemos que la naturaleza es un aliado vital en nuestra batalla de salvarnos y al planeta.

Sobre saliente en esta búsqueda de soluciones es el hecho que Chile tiene una amplia y profunda combinación de fuentes de energía renovable debido a su forma geográfica y geología.**  Estas fuentes incluyen el sol, el viento, el oleaje, la marea, calor termo-volcánico y los ríos.

Los estudios científicos han comprobado que los ríos, sin represas, llevan minerales y nutrición orgánica al mar y los organismos del fitoplancton, tan esenciales para la cadena alimenticia del mar.

Finalmente, cualquier solución tiene que tener una base moral para funcionar.  Es decir que no podemos pedir mas a los pobres que tienen tan poco y no podemos rechazar las relaciones espirituales y orgánicas de los indígenas con el medio ambiente en esta lucha tan urgente.

La solución debe tener estas características:

  • Que contribuya a la formación de una infraestructura de energía renovable.
  • Que estimule la economía creando empleo de calidad y duración.
  • Que deje intactas áreas naturales lo más extensas posible.
  • Que promueva la restauración de áreas naturales incluyendo el bosque nativo.

¡Y empezamos ya!

*RADA, Red de Acción por los Derechos Ambientales.

**  Un estudio de la Universidad Stanford demuestra que el país de Chile podría llegar a 100% de energía renovable sin construir otra presa más.