Reportaje radial: Lo que arde tras el modelo forestal

Territorios chilenos y mapuches se quemaron por igual. Pueblos enteros que estaban rodeados por monocultivos forestales de pino y/o eucaliptus ardieron en minutos. Más de dos semanas de incendios forestales han dejado en evidencia una débil institucionalidad estatal, con falta de recursos, profesionales y de tecnología para enfrentar este tipo de desastres. Expertos afirman también que el cambio climático ya está mostrando su cara más preocupante. Pero a lo que más apunta la gente común y por fin también los científicos, es a la modificación del paisaje y la imposición de una nueva cordillera, la cordillera de los pinos y eucaliptus en la zona centro sur de Chile. Escuchar Audio. http://cl.ivoox.com/es/lo-arde-tras-modelo-forestal-audios-mp3_rf_16947081_1.html


Reportaje del periodista Patuno Melillanca de Mapuexpress / Radio del Mar sobre los incendios ocurridos en Chile y territorio Mapuche el verano de 2017 y su vinculación con el modelo forestal de monocultivo de pinos y eucaliptus.

Cientos de kilómetros, desde Valparaíso hasta Chiloe, se han convertido en una franja verde-oscura de plantaciones forestales exóticas. Son 40 años, en que principalmente dos familias, los Matte Larraín, y los Angelini, han cambiado el paisaje, han generado escasez hídrica y han extinguido la vegetación nativa en diversos lugares.

Esto además de generar el desplazamiento de comunidades, el despojo de las tierras al pueblo mapuche y graves problemas de escasez de agua en lugares que siempre tenían suministro de este vital elemento.

En Chile hay tres millones de hectáreas de plantaciones forestales, de las cuales casi  setecientas cincuenta mil son de propiedad del holding CMPC de los Matte.

Los Angelini en tanto a través de Forestal CELCO y Arauco, poseen más de un millón doscientas mil hectáreas.

En estas 4 décadas, el subsidio estatal, es decir el dinero de todos los chilenos, ha financiado este insustentable y destructivo modelo forestal. Es el decreto 701 que favoreció por décadas a las empresas forestales devolviéndole el 75 por ciento de lo que gastaban en sembrar estas especies exóticas. Tal como lo dice Pablo Huaquilao, de las comunidades Mapuche del Sur.